Esta sin duda es una de las mejores películas que se han realizado sobre la tragedia que sufrieron los judíos durante la Segunda Guerra Mundial. El argumento de la película narra la vida del pianista polaco Wladyslaw Szpilman, interpretado por Adrien Brody. Los hechos relatan las memorias que el propio Szpilman escribió. Merece la pena resaltar como Roman Polansky va mostrándonos el paso del tiempo y el progresivo deterioro de la vida de los judíos polacos. El director ha hecho un gran esfuerzo en este film, superando sus propios recuerdos infantiles (sus padres estuvieron en un campo de concentración), para retratar una de las etapas más oscuras del siglo XX.
Basada en un hecho real, la historia comienza durante la invasión a Polonia en 1939. El pianista polaco Wladyslaw Szpilman interpretaba un tema de Chopin en la radio nacional de Polonia, cuando la aviación alemana bombardeó la capital. Al poco tiempo Wladyslaw es trasladado junto a su familia al ghetto de Varsovia. Allí vive hasta que logra escapar y esconderse en las ruinas de la capital, donde es descubierto y ayudado por un soldado alemán.